Salsa de cebolla confitada con pasas
Si no os gustan demasiado las salsas dulces, ésta no va a ser la mejor opción. No obstante, yo he comprobado que da un toque muy especial a las carnes blancas a la plancha, pollo, conejo, cerdo.
Con las salsas dulces no debemos cubrir los alimentos, es mejor poner un poco en el fondo de la fuente de servir, y el resto en una salsera, así el dulzor que puedan transmitir será testimonial y mientras, nos vamos acostumbrando
Pero siempre es mejor ir a lo seguro y, si no es de nuestro agrado, no experimentar.
Ingredientes:
- 2 cebolletas
- 1 cucharada de pasas de Corinto
- 8 o 10 orejones partidos del tamaño de las pasas
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 1 copita de vino semi dulce
- 1 vaso de zumo de naranja
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal y unos granos de pimienta negra
Tiempo de preparación: 25/30 minutos
Elaboración:
En un cazo al fuego ponemos la mantequilla y el aceite, antes de que se caliente echamos la cebolla partida en juliana con el azúcar y, a continuación las pasas y los orejones, dejamos que pochen lentamente.
Una vez que la cebolla esté transparente, añadimos el vino y dejamos que evapore el alcohol.
A continuación echamos el zumo de naranja y 4 o 5 granos de pimienta negra, esperamos que reduzca un poco y lo pasamos por la minipimer; si queda demasiado espesa podemos añadir un poco de agua y dejamos que cueza un poco más. Si no nos importan encontrar los trozos podemos dejarla tal cual.
Cuando hago salsas, unas veces digo cazo y otras sartén; la verdad es que las salsas que llevan azúcar o miel estropean mucho las sartenes antiadherentes, por eso suelo utilizar un cazo de acero inoxidable que es más batallador.