Salchichas y beicon con patatas  

Cuidado con el colesterol, que no lo parece, pero es un enemigo silencioso, aún así no podemos dejar de lado algunas comidas de auténtico capricho,  pero siempre tomando precauciones. En nuestro caso nos hemos pasado una mañana en el gym dándoles a unos ejercicios de mantenimiento, hemos acabado rendida y con un hambre imposible de calmar con un simple plátano que que tomado para engañar al estómago, así que hemos llegado a casa con el único deseo de darnos un capricho para comer y más arriba podéis comprobar cual ha sido nuestra comida. Después nada de siesta,  con la disculpa de un café hemos bajado hasta el Corte Inglés, 20  minutos de bajada y otros 20 de subida campo a través, satisfacción completa y hasta el próximo exceso que será en 20 o 25 días. 

Esto va en serio: si por prescripción médica no podéis hacer estas cosas, las acelgas bien guisadas también matan el hambre.

Ingredientes para dos personas: 

  • 4 salchichas frescas, dos rojas y dos blancas.
  • 4 tiras muy finas de beicon.
  • 2 patatas medianas
  • Espray de aceite de oliva y sal.

Y aunque nos apetecía mucho una cerveza, hemos tomado un caldo casero calentito de verduras surtidas, que incluía el de unas alcachofas. 

Elaboración:

Pelamos y cortamos las patatas a nuestro gusto, en este caso he hecho cuadraditos no demasiado grandes, después de lavarlas las he dejado envueltas en un papel de cocina para que escurrirán el agua sobrante.

Aunque dije que no lo volvería a hacer, he repetido con las bandejas de papel para el cesto de la freidora, he puesto las patatas bien secas en el fondo, las he sazonado con sal y un poco de aceite. 

Con la temperatura a 200º y un tiempo de 20 minutos he introducido el cesto en la freidora y me he puesto a otros mensteres. Eso es una comodidad, sabes que no se te van a quemar, ni nada por el estilo.

Pasado ese tiempo he partido las salchichas en trozos, para que pareciera que había más y las lochas de beicón enteras, eran tan finas que si las parto las hubiera destrozado; programo  10 minutos más y listo. Han quedado como véis.

Vamos con el caldo: Suelo hervir las veduras con muy poca cantidad de agua, y voy poniendo en un frasco el caldo resultante, con lo que puede ser de las verduras más insospechadas y hoy tenía, a mayores,  caldo de unas alcachofas de ayer, muy poca antidad, pero muy concentrado, suficiente para lo que pretendia, dos tazas de caldo de verduras para desengrasar, dentro de un orden, el exceso de hoy. 

Han faltado un par de guevos fritos, pero me ha parecido que ya llevábamos grasa suficiente (cómo vamos cambiando con el paso de los años). 

Gelatina de frutas de postre y listos.

Sugerencias útiles:

Siempre que cuezo verduras, incluso unas simples patatas, guardo el agua de la cocción para emplear en otros guisos, incluso para tomarla como un caldo de primero; si cuezo varias verduras juntas no es necesario andar mezclando, si las mismas van por separado se mezclan en el frasco. Os aseguro que  una buena cosa y en una comida con grasa nos viene bien un caldo suave y calentito.

Tened mucho cuidado cuando empleéis en la freidora las fundas de papel, hace unos días me lleve un buen susto. La comida que había puesto, tenía muy poco peso, dos tostadas para un sándwich, el aire de la freidora es muy potente y levanto las mismas hasta rozar  la resistencia, gracias a que estaba al pie del cañón y el olor a papel quemado me alerto, de lo contrario no sé que podría haber ocurrido. Cuidado que esto pudo ser serio.

document.body.setAttribute('ondragstart','return false'); document.body.setAttribute('onselectstart','return false'); document.body.setAttribute('oncontextmenu','return false');